Una ferretería en Querétaro tiene su sitio en ferreteriaelpino.mx. Un cliente quiere mandarle un pedido y escribe ferreteriaelpino.com, que es lo primero que le sale de los dedos. Si nadie tiene ese dominio, el correo rebota y el cliente cree que la ferretería no contesta. Si alguien más lo tiene, ese correo con el pedido, la dirección de entrega y quizá un comprobante de pago le llega a un desconocido.
Registrar algunas variaciones de tu dominio no es un lujo de empresas grandes. Es cerrar las puertas que tus propios clientes abren por error. La clave está en elegir cuáles, porque cada dominio se renueva cada año y registrar todo lo imaginable no tiene sentido.
El riesgo no es solo perder visitas
Cuando alguien teclea mal tu dominio en el navegador, lo peor que suele pasar es que vea una página de error o un anuncio. Molesto, pero se corrige.
El problema serio es el correo. Quien registra una variación de tu dominio puede configurarla para recibir todo lo que llegue a cualquier dirección. Así recibe los mensajes que tus clientes y proveedores te mandaron con un error de dedo. También puede escribirles desde pagos@ferreteriaelpin0.mx con un cero en lugar de la "o", pidiendo que depositen a una cuenta nueva. A simple vista, en el celular, casi nadie nota la diferencia.
Este tipo de fraude con facturas y cambios de cuenta bancaria es de los más comunes contra negocios pequeños, y empieza con un dominio que costó poco registrar.
Qué variaciones vale la pena revisar
Haz la lista pensando en cómo te escriben de verdad tus clientes, no en todas las combinaciones posibles.
- Otras terminaciones. Si tienes el .mx, revisa el .com y el .com.mx, y al revés. Son las que la gente en México escribe por costumbre. Si todavía dudas cuál usar como principal, revisa qué dominio le conviene a tu empresa entre .mx y .com.mx.
- Con y sin guion.
despacho-ruiz.mxydespachoruiz.mxse dictan igual por teléfono. Si tienes uno, el otro es candidato. - Singular y plural. "Muebles Tonalá" o "Mueble Tonalá". Si tu nombre se presta a la confusión, tus clientes la van a cometer.
- La ñ y los acentos. Si tu negocio se llama "Panadería La Cigüeña", casi todos escribirán
panaderialaciguena.mx. Asegura la versión sin ñ ni acentos aunque tengas la otra. - Errores de dedo frecuentes. Una letra doble que se omite, dos letras invertidas, una letra vecina en el teclado del celular. No las cubras todas; cubre las dos o tres que más se parecen a tu nombre real.
- Cómo te dicen tus clientes. Si el despacho contable en Guadalajara se llama "Ruiz Medina Contadores" pero todos le dicen "Ruiz Contadores", ese nombre corto también importa.
Una prueba sencilla: dicta tu dominio por teléfono a tres personas que no lo conozcan y pídeles que lo escriban. Lo que anoten es tu lista de variaciones reales.
Lo que puedes dejar pasar
Existen cientos de terminaciones: .net, .online, .store, .shop y muchas más. Registrar todas te sale caro año con año y no te protege mucho más. Salvo que tu marca sea muy conocida o ya hayas visto intentos de suplantación, enfócate en las terminaciones que tus clientes en México realmente escriben.
Tampoco hace falta registrar variaciones que nadie confundiría con tu negocio. Si tu nombre es largo y poco común, un error de dedo absurdo no lo va a encontrar nadie.
Qué hacer con los dominios extra
Registrar la variación es la mitad del trabajo. La otra mitad es que no quede como un dominio abandonado.
Redirígelos a tu sitio principal
Configura cada variación para que envíe automáticamente al dominio principal. Lo correcto es una redirección 301, que le dice al navegador y a Google que la dirección buena es la otra. No pongas una copia del sitio en cada dominio: Google ve contenido duplicado y tus visitas se reparten en lugar de sumarse.
Decide qué pasa con el correo
Tienes dos caminos. Si quieres rescatar los correos mal escritos, configura la variación para que reenvíe todo a tu buzón principal. Si prefieres que esos dominios no manejen correo, declara en sus registros DNS que no envían mensajes. Eso se hace con un registro SPF que no autoriza ningún servidor y una política DMARC estricta. Suena técnico, pero son dos líneas que tu proveedor puede poner en minutos. La lógica está explicada en la nota sobre SPF, DKIM y DMARC.
Este segundo paso importa porque evita que alguien mande correos falsos fingiendo ser tu variación, aunque el dominio sea tuyo.
Todas a nombre de tu empresa y con la misma fecha
Las variaciones deben estar registradas a nombre del negocio, igual que el dominio principal, y no a nombre del sobrino que te ayudó con el sitio. Si no tienes claro por qué, lee a nombre de quién debe estar el dominio de tu empresa.
Otro consejo práctico: tenlas todas con el mismo proveedor y, si se puede, con la misma fecha de renovación y renovación automática. Un dominio de protección que se vence es justo el que alguien más puede registrar. En qué pasa cuando se vence un dominio está el detalle de cómo se pierde.
Si alguien ya registró una variación
Primero revisa qué hay en ese dominio. Muchas veces está estacionado sin uso, o lo tiene otro negocio legítimo con un nombre parecido. En ese caso no hay mucho que hacer más que diferenciarte.
Si notas que lo usan para hacerse pasar por ti, tienes opciones:
- Avisar a tus clientes de inmediato por los canales que ya usan, indicando cuál es tu único dominio oficial.
- Esperar a que venza, si no lo están usando para algo dañino, y registrarlo en cuanto se libere.
- Iniciar una disputa. Los dominios .mx tienen su propia política de solución de controversias y los .com tienen otra. Tener tu marca registrada ante el IMPI te da muchos más argumentos. Para este paso conviene que te asesore un abogado especializado en propiedad intelectual.
Lo más barato siempre es registrar la variación antes de que lo haga otro.
Si quieres revisar qué variaciones de tu nombre siguen libres y tenerlas junto a tu dominio principal, en koode.mx puedes registrar tus dominios .mx y .com en un solo lugar y pedir ayuda en español para configurar las redirecciones y el correo.
