Una ferretería en Querétaro cambia de hosting un viernes. El sitio carga bien en el servidor nuevo, el catálogo se ve igual y todos contentos. El lunes alguien nota que no han llegado cotizaciones desde el sábado. El sitio sí se mudó. El correo se quedó a medio camino.
Casi siempre pasa eso en una migración. Lo que se rompe no es la página. Es todo lo que la rodea: los correos, los formularios, los subdominios que nadie recordaba y las URL que Google ya conocía. Esta guía va en el orden en que conviene hacer las cosas.
Antes de mover nada, haz un inventario
Siéntate con quien lleva tu sitio y anota estas respuestas. Si nadie las sabe, ya encontraste el primer problema.
- Dónde está registrado el dominio y quién tiene el acceso a esa cuenta.
- Quién administra los DNS. Puede ser el registrador, el hosting actual o un servicio como Cloudflare.
- Dónde vive tu correo. ¿Está en el mismo hosting o en Google Workspace o Microsoft 365?
- Qué subdominios existen, como tienda.tunegocio.mx o facturacion.tunegocio.mx, y a dónde apunta cada uno.
- Qué cosas mandan correos solas: el formulario de contacto, los avisos de pedidos de la tienda, las notificaciones de un sistema de citas.
Si cada acceso está en la cabeza de una persona distinta, ordénalo primero. Te sirve esta guía sobre quién debe tener cada contraseña de tu sitio.
El correo: lo que más se pierde en una mudanza
Aquí hay dos escenarios muy distintos.
Si tu correo está en el hosting que vas a dejar, mudar el sitio también implica mudar los buzones. Hay que crear las mismas cuentas en el servidor nuevo, copiar los mensajes viejos y avisar al equipo que va a tener que volver a configurar el correo en el celular. Para eso tenemos una guía completa sobre cómo cambiar de proveedor de correo sin perder mensajes.
Si tu correo está en Google o Microsoft, el correo no se muda. Pero corre un riesgo que poca gente ve venir: al cambiar los DNS al hosting nuevo, a veces se crean registros MX por defecto que apuntan al servidor nuevo. Desde ese momento tus correos llegan a un buzón que nadie revisa. Antes del cambio, copia tus registros MX, SPF y DKIM tal cual están y confirma que existan igual en la zona nueva.
Si no tienes claro qué es cada registro, lee primero qué son los registros A, CNAME y MX. Y si después de la mudanza tus correos empiezan a caer en spam, revisa el SPF: casi siempre hay que agregar el servidor nuevo.
Respaldo completo y prueba antes de cambiar
Saca un respaldo completo del sitio en el hosting viejo: archivos y base de datos. Guárdalo fuera de los dos servidores, en tu computadora o en una nube tuya. Si algo sale mal, ese archivo es tu red. Aquí explicamos cómo hacer y probar respaldos de tu sitio.
Luego, el sitio debe quedar funcionando en el servidor nuevo antes de que tus clientes lleguen a él. La mayoría de los proveedores te dan una dirección temporal o una forma de previsualizar. Revisa con calma:
- Que el formulario de contacto envíe y que el correo llegue.
- Que la tienda permita hacer un pedido de prueba hasta el final.
- Que las imágenes carguen y no apunten al servidor viejo.
Baja el TTL unos días antes
El TTL es el tiempo que los demás servidores de internet recuerdan a dónde apunta tu dominio. Si está en un día completo, el cambio puede tardar eso en verse en todos lados, y durante ese tiempo algunos clientes ven el sitio viejo y otros el nuevo.
Pide que lo bajen a unos minutos dos o tres días antes de la mudanza. Así, cuando cambies el registro, el mundo se entera rápido. Después de la migración se puede volver a subir.
El día del cambio, en este orden
- Elige un horario de poco movimiento. Para un despacho contable en Guadalajara puede ser un sábado en la tarde. Para una tienda en línea, evita quincenas y temporadas como el Buen Fin.
- Pide al equipo que no publique ni edite nada en el sitio durante la mudanza. Lo que se cambie en el servidor viejo después del respaldo se pierde.
- Si tienes tienda, saca un último respaldo de la base de datos justo antes, para no perder pedidos del día.
- Cambia el registro A (o los nameservers, si así lo acordaron) para que apunte al hosting nuevo.
- Confirma que el sitio abra con
https://y candado. El certificado SSL debe estar listo en el servidor nuevo, no después. - Manda un correo de prueba desde fuera hacia tu dominio y otro desde tu dominio hacia fuera.
Cómo no perder tu lugar en Google
A Google no le importa en qué servidor estás. Le importa que las páginas que ya conoce sigan respondiendo en la misma dirección. Si mudas el sitio con el mismo dominio y las mismas URL, para el buscador casi no pasó nada.
Los problemas llegan cuando aprovechas la mudanza para cambiar todo a la vez: rediseño, nuevas URL y servidor nuevo el mismo día. Si algo baja en Google, no vas a saber qué lo causó. Haz la mudanza primero y los cambios grandes después.
Si tienes Google Search Console, entra unos días después y revisa la sección de páginas con errores. Si aparecen muchas con error 404, alguna dirección cambió y hay que redirigirla.
No canceles el hosting viejo todavía
Deja el servicio anterior activo una o dos semanas. Durante la propagación pueden llegar correos rezagados al buzón viejo, y vale la pena revisarlo antes de cerrarlo. También te sirve como respaldo vivo si descubres que faltó un archivo o un subdominio que nadie anotó.
Cuando todo lleve varios días funcionando bien, ahora sí: descarga una última copia y cancela.
Si estás evaluando a dónde mudarte, en koode.mx te explicamos qué incluye cada plan de hosting para sitios de negocio en México, y el soporte en español te puede acompañar en la revisión previa de DNS y correo.
